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Wednesday, May 27, 2015

La IED en América Latina y el Caribe: un reto más en la Agenda de Desarrollo Post-2015

Por: Carolina Herrera Cano
*Observatorio en Comercio, Inversión y Desarrollo

El día de hoy (27/05/2015)  fue presentado el informe “La Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe” por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) en Chile. Este documento recopila las cifras de inversión extranjera directa (IED) de la región y evalúa la manera en la que estos han evolucionado durante los últimos años.

La CEPAL señala que hubo una disminución de los flujos de capital extranjero recibidos en América Latina y el Caribe equivalente a un 16%. Las causas que se le atribuyen a este fenómeno incluyen la disminución de los precios de las materias primas, recursos de los cuales dependen muchas de las economías de la región, y la desaceleración económica de la región. El panorama en este sentido sigue siendo desalentador puesto que las predicciones para 2015 afirman que habrá una disminución de en la IED de 10% y el crecimiento económico regional será cercano al 1%.

A pesar de las dificultades que supone realizar IED en contextos económicos como el actual, estos flujos se mantienen, en cierta medida, gracias a las políticas y regulaciones de los países receptores que ven en la entrada de capital extranjero una oportunidad para generar desarrollo gracias a la generación de empleo y a la transferencia tecnológica, mayoritariamente. Actualmente, los países que más contribuyen con IED en la región son: Países Bajos (20%), Estados Unidos (17%) y España, que casi ha cuadriplicado su participación (10%).

Sin embargo, y como la misma CEPAL lo ha reconocido, resulta complicado no sólo medir los verdaderos beneficios de la IED, sino también generar estos beneficios en ciertos sectores. En este aspecto, la CEPAL acepta que aquellos países en los que la naturaleza de la IED está más estrechamente relacionada con la explotación de recursos naturales (como Ecuador, Bolivia y Colombia), es necesario generar políticas de regulación que disminuyan los efectos ambientales (y sociales) de estas actividades económicas. Esto, debido a la importancia de estos flujos para las economías, y a que pretender la completa restricción de IED en los sectores primarios resultaría incluso más perjudicial.

Por esta razón y por los retos que trae consigo el Post-2015 en términos de desarrollo, la invitación que realiza la CEPAL es a atraer inversiones adicionales en proyectos que contribuyan al alcance de los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) de la región y a la generación de sinergias entre actividades económicas privadas y políticas públicas. Así, el contexto económico actual no sólo invita a reflexionar sobre el papel de la IED en las economías regionales, sino que se ve como una oportunidad buscar beneficios en términos de desarrollo para la región en la Agenda Post-2015.

Referencia


CEPAL. (2015). La Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe. Disponible [en línea]: http://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/38214/S1500146_es.pdf?sequence=1

Tuesday, August 26, 2014

Flujos Financieros Ilícitos y su Impacto en el Desarrollo

Artículo de Opinión por Juan Gonzalo Perez* (jperezg@eafit.edu.co)
* Estudiante de Negocios Internacionales, Universidad EAFIT, Medellín, Colombi
a

Los flujos financieros ilícitos reducen el recaudo tributario de los países y aceleran la salida de capitales, el resultado es el desplazamiento del efecto de la ayuda al desarrollo. Según el informe Financiación para el Desarrollo presentado por el Banco Mundial, en la última década los flujos financieros ilícitos superaron los flujos de asistencia e inversión extranjera directa, combinados, hacia países en desarrollo.

De acuerdo con el informe se define como Flujos Financieros Ilícitos (FFI) a aquellos flujos de capitales de origen ilegal. Estos flujos se pueden categorizar en tres tipos: I) los capitales obtenidos por el tráfico de drogas, contrabando y otros crímenes, II) los capitales provenientes de corrupción, soborno y desfalco, y por ultimo III) la evasión de impuestos. Otro tipo de flujos que conllevan a la reducción en cuanto al recaudo de impuestos, pero que no se consideran ilegales, son los precios de transferencia, lo cual es una práctica en la cual se manipulan los precios bajo los que se intercambian bienes y servicios, con el objetivo de disminuir sus ingresos gravables para disminuir la recaudación fiscal (Word Bank, 2013).

Según el informe anual de Integridad Financiera Global (GFI) por su siglas en Ingles, se calcula que los países en desarrollo pierden entre 539 y 778 billones de dólares en recaudación anualmente y en la década de 2001 a 2010 se estima que esta cifra llegó alrededor de 5.86 trillones de dólares. De acuerdo con el GFI, el 61 % de los flujos ilícitos de países en desarrollo tuvieron lugar en Asia, seguido por el hemisferio occidental (15%), oriente medio y norte africano (10%), países europeos en desarrollo (7%), y África sub sahariana (7%)(GFI, 2013).

Los flujos ilícitos tienen un gran efecto en los países en desarrollo ya que de forma directa conllevan a una reducción en los recursos domésticos y el recaudo público, e indirecta tienen un impacto en la inversión local, las tasas de interés y la inflación de la moneda del país. El informe presentado por el Banco Mundial (2013) estima que el 80% de los flujos financieros ilícitos tienen algo que ver con la manipulación de los precios en el comercio, ya que es difícil de identificar y existe una línea muy pequeña entre lo ilegal y lo legal.

Son varios los esfuerzos que pueden hacer los países para combatir los flujos financieros ilícitos. En primera instancia estaría abordar desde raíz las dinámicas que conllevan al flujo de capitales ilícitos, esto requiere grandes esfuerzos a largo plazo que involucran un cambio en el paradigma en las instituciones y la percepción pública. Pues, incluye cambios fundamentales en regímenes cleptoprácticos[1], estabilización política, implementación de mejores sistemas de administración de impuestos y combatir la evasión crónica (World Bank, 2013).

En segunda instancia estaría el enfoque en la reducción de flujos internacionales directamente, lo que implicaría: mejorar los sistemas de declaración de ingresos y gastos de las multinacionales, endurecer las regulaciones de paraísos fiscales y fortalecer el trabajo en común entre instituciones públicas y privadas que permitan identificar y frenar el lavado de dinero. (World Bank, 2013).

Adicionalmente, a nivel internacional también hay iniciativas que promueven la reducción de flujos ilícitos, entre ellos esta The lough Ern Agreement, un acuerdo firmado por el G8, que busca la colaboración entre países para prevenir la evasión de impuestos global. Esta iniciativa es muy importante ya que desde hace aproximadamente 100 años no existe una iniciativa clara que permita hacer seguimiento a la evasión de impuestos en el ámbito global. Por otra parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) también promueve mecanismos que permiten el intercambio de información entre los gobiernos y las instituciones financieras.

Para concluir, es importante que los países en desarrollo y menos desarrollados establezcan planes de acción claros con apoyo de asistencia técnica para la creación de capacidad en sus países para lograr enfrentar este fenómeno que les impide que estos recursos sea direccionados a proyectos con impacto en el progreso social y el desarrollo económico.


Referencias


Global Financial Integrity, “Illicit Financial Flows from the Developing World: 2002-2011. Recuperado de http://www.gfintegrity.org/report/2013-global-report-illicit- financial-flows-from-developing-countries-2002-2011/

World Bank (2013). Financing for development post 2015. Recuperado de http://www.worldbank.org/content/dam/Worldbank/document/Poverty%20docu ments/WB-PREM%20financing-for-development-pub-10-11-13web.pdf


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[1] La cleptocracia es un término usado para describir el desarrollo del poder basado en el robo de capital, por ejemplo la corrupción y sus derivados como el clientelismo político, el peculado y el nepotismo.

Monday, August 25, 2014

La necesidad de la inversión privada para lograr los ola necesidad de la inversión privada para lograr los objetivos de desarrollo sostenible

Artículo de opinión por: Laura Jaramillo Echeverri*
Estudiante de Derecho, Universidad EAFIT, Colombia


La última edición del World Investment Report, publicado por UNCTAD, es una fuente de información muy valiosa, para generar posibles paneles de discusiones, sobre como acelerar el progreso hacia los Objetivos Del Milenio, conocidos hoy como Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y así moldear una visión a largo plazo, para un futuro sostenible más allá del 2015, encauzando las inversiones extranjeras, en objetivos como la reducción de la pobreza, la inclusión social y la adopción de medidas frente al cambio climático.

El reporte revela una tendencia alentadora, después del declive de la economía en el año 2012, la inversión directa extranjera, para el año 2013, aumentó un 9% con expectativas de seguir aumentando en los años que vienen. Por esto, las empresas trasnacionales cambiaron la tendencia, hacia una orientación de su actividad, para responder al creciente potencial de los mercados emergentes, creando empleos decentes, generando exportaciones, promoviendo derechos, respetando el medio ambiente, pagando impuestos y trasfiriendo capital para motivar el desarrollo.

El informe este año, ofrece un plan de acción para enriquecer el papel de las empresas, para obtener los ODS e incrementar la economía del sector privado, señala el informe: “El rol del sector publico es fundamental y crucial, mientras que las contribuciones del sector privado son indispensables. Esta ultima puede ser de dos formas principales, el buen gobierno en las practicas empresariales y la inversión en el desarrollo sostenible. La coherencia de las políticas es esencial para promover la contribución del sector privado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible” (WIR 2014: x)

Fomentar la inversión privada, en países en vía de desarrollo es el target deseado, UNCTAD propuso un marco estratégico para la inversión privada para los ODS, se refiere a unas políticas claves, como reto: (i) principios rectores y liderazgo global para incentivar la inversión privada, (ii) la movilización de los fondos para inversión en desarrollo sostenible, entre otros.

Aumentar la inversión privada en los ODS requiere de liderazgo global, y a la vez la creación de políticas publicas y de esta manera, asegurar una coherencia de inversión nacional y global, además se debe garantizar la inclusión y el apoyo a países en vía de desarrollo para que no continúen siendo ignorados por los inversionistas de fondos privados.

Por lo anterior, el plan de acción que UNCTAD propone para incentivar la inversión privada en los ODS, esta representado en políticas para movilizar el capital, ayudando a moldear la inversión privada en el desarrollo sostenible, siendo estas:

  1. El establecimiento de agencias que desplieguen proyectos en áreas de desarrollo sostenible y que sean facilitadoras de los mismos, acompañados de asistencia técnica, pero a la vez la producción proactiva de inversión en áreas de los ODS. 
  2. Reestructurar la iniciativa de inversión, para facilitar los proyectos, buscando incrementar la competitividad local y aumentar los proyectos en sectores de ODS.
  3. Desarrollar un currículo para el área de negocios en las universidades, que genere atención en oportunidades de inversión en países pobres, y enseñe a los estudiantes las aptitudes para trabajar en países en vía de desarrollo. 

Este reporte de manera muy completa identifica las brechas en el sistema financiero, particularmente en las economías mas vulnerables, e identifica fuentes primarias de recursos para cerrar estas brechas, proponiendo políticas para el futuro.


Financiación del desarrollo mediante fortalecimiento institucional y liberalización de mercados.

Artículo de opinión por: Catalina Tamayo Posada* catalinatamayop1@gmail.com
Estudiante de Economia, Universidad EAFIT, Colombia.

Al momento de plantearse los nuevos objetivos en los cuales la Organización de Naciones Unidas (ONU) deberá concentrar todos sus esfuerzos, es prudente hacer una evaluación de los Objetivos del Milenio (ODM). De acuerdo con el reporte “El Futuro que Queremos para todos”, realizado para la ONU, los ODM sirvieron a los países y a toda la comunidad internacional como una guía de hacia donde debían estar orientadas todas las políticas tanto nacionales como internacionales. Sin embargo, éstos no pusieron atención a aspectos propios de las poblaciones tales como desigualdad, exclusión social, entre otros, lo cual entorpeció el camino a su cumplimiento. Otro debilidad fue que los ODM se limitaron específicamente a plantear el objetivo final y no ofrecieron a los países menos desarrollados ningún tipo de guía para resolver problemas de raíz como el de la pobreza extrema (ONU, 2012).

Para la agenda 2015, después de haber considerado todas las fortalezas y debilidades, se llega a la conclusión de que para poder contribuir al desarrollo de las sociedades es necesario hacer cambios estructurales en los modelos de crecimiento tanto de los países en vía de desarrollo y de los menos desarrollados, como en el sistema internacional (ONU, 2013).

La financiación para el desarrollo de los países menos desarrollados es un compromiso que tiene toda la comunidad internacional y debe ir más allá de ayuda meramente económica. Muchos de los flujos financieros que son dirigidos a dichas economías no logran cumplir con su objetivo final debido a problemas institucionales tanto políticos como financieros. Otras ayudas ni siquiera son enviadas ya que los países desarrollados prefieren ayudar a países relativamente bien gobernados, lo cual constituye un problema para que ellos países en donde hay serios problemas de gobernabilidad y en donde la mayoría de la población está por debajo del umbral de pobreza. Cabe resaltar la importancia que tiene la regulación de los flujos de inversión con el fin de asegurar que éstos estén siendo utilizados de manera positiva y no financiado la corrupción y otras actividades ilícitas (CDI, 2013).

Así como la inversión extranjera directa, el comercio tiene un rol fundamental en el desarrollo. La eliminación de barreras a las importaciones podría servir como motor de crecimiento para los países que a pesar de pocos ingresos tienen alguna ventaja comparativa en algún producto y por motivo de barreras no pueden comercializarlos e ingresar efectivamente en el sistema internacional. Adicional a esto, distorsiones del mercado como los subsidios así como los bajos precios de las materias primas tienden a afectar altamente a los países más pobres (CDI, 2013).

Podría decirse que la mayoría de los países no cumplen con el compromiso de dar el 0.7% del PNB para financiar el desarrollo de las economías. De acuerdo con el Índice de Compromiso con el Desarrollo, hay algunos países que aportan incluso más de dicho porcentaje pero aportan a países mal gobernados u ofrecen ayudas “atadas o ligadas” lo que es un limitante para el país que recibe la ayuda (CDI, 2013). También es importante desligar esa ayuda con el fin de permitir a los países buscar precios más bajos con total libertad. Asimismo, los países deben incentivar la inversión privada ya que, según la ONU, esta será la principal fuente de financiación en el largo plazo.

En conclusión, es de suma importancia hacer los cambios estructurales necesarios tanto a nivel nacional como internacional para permitir el desarrollo de los países menos desarrollados. El fortalecimiento y/o creación de instituciones financieras transparentes es fundamental en el proceso de absorción efectiva de los flujos de capital provenientes del extranjero. De igual manera, la liberalización del comercio constituye también una fuente importante de crecimiento y dinamización de los mercados.



Referencias:

Center for Global Development CDI (2013) Indice de Compromiso con el Desarrollo (CDI). 2013. Disponible en: http://www.cgdev.org/sites/default/files/CDI2013/cdi-brief-2013.html

ONU (2012) El Futuro que Queremos para todos. Nueva York. . Disponible en: http://www.un.org/en/development/desa/policy/untaskteam_undf/unttreport_sp.pdf

ONU (2013) “Una Nueva Alianza Mundial: Erradicar la pobreza y transformar las economías a través del desarrollo sostenible.” Naciones Unidas, 2013. Disponible en: http://www.post2015hlp.org/wp-content/uploads/2013/07/HLPReport_Spanish.pdf



Friday, June 13, 2014

El Milagro Económico de Kenya

Artículo de Opinión por Juan Gonzalo Perez* (jperezg@eafit.edu.co)
* Estudiante de Negocios Internacionales, Universidad EAFIT, Medellín, Colombia


La Republica de Kenya está ubicada en el este de África entre Somalia y Tanzania, limita con el Océano Indico en el este y con los grandes lagos africanos en el oeste. Actualmente su población supera los 45 millones de habitantes, goza de una estabilidad política y social relativamente alta y en efecto tiene el mayor Producto Interno Bruto (PIB) de la región. Debido a su notable desempeño económico con base en la agricultura y la industria de los servicios, este país es considerado como un milagro de crecimiento económico en la región de África Subsahariana, gracias a políticas de aprovechamiento de los beneficios de Inversión Extranjera Directa (IED).

Según un informe presentado por la UNCTAD, el crecimiento real del PIB de este país fue de 4,9% en el 2013 y se espera que en el 2014 llegue a 5,7%; logrando superar el crecimiento de países como Sud África. Pero, ¿Cómo logro atraer y aprovechar los beneficios de la Inversión Extrajera Directa para alcanzar estos niveles de crecimiento económico?

Luego de superar una crisis política, una sequía y los efectos de la crisis financiera mundial en el 2008, Kenya aprovechó su riqueza en metales precios para atraer el interés de los inversionistas extranjeros pero con condiciones que le permitían fortalecer otros sectores mientras se recuperaba de la crisis.

La implementación de un nuevo marco de políticas para la inversión Extrajera Directa (IED) recomendado por la Conferencia de las Naciones Unidad para el Comercio y Desarrollo (UNCTAD), le permitió al país sacar mayor beneficio de la inversión, logrando de esta forma fortalecer: la manufactura de productos básicos y de insumos industriales para el mercado regional, las actividades en la agricultura, el desarrollo de los centros de servicios y la diversificación de las actividades en las zonas de procesamiento de exportaciones. Como resultado, estos sectores productivos han contribuido un mayor valor para la economía y el desarrollo de país.

Para lograr este cambio en el modelo económico fue necesario la implementación de medidas que permitieran la creación de una ley minera que mejorara la transparencia en los procesos de licenciamiento, el establecimiento de una política para el incremento de las regalías a las empresas en el sector minero energético, la creación de una agencia de promoción con expertos en temas de impuestos corporativos, y por último, una ley que mejorara la coordinación de las instituciones del gobierno. Con estas reformas el país logro implementar un programa de estímulo de inversión pública en agricultura, servicios, infraestructura, salud y educación.

Así pues, el cambio en el paradigma en la inversión, la implementación de un marco de políticas claras para el aprovechamiento de capitales, y la demanda internacional por metales preciosos fueron las claves para que este país del este africano lograra un crecimiento económico sostenible con un enfoque en el desarrollo social por medio de la diversificación de sus sectores productivos.







Wednesday, May 21, 2014

Reporte de teleconferencia: Metodología de estudio cadenas globales de valor: una estrategia de eficiencia y productividad

Reporte de videoconferencia por: Nathalia Rios Ballesteros* (nriosba@eafit.edu.co
*Estudiante de Economia y Negocios Internacionales, Universidad EAFIT, Colombia

Cadenas globales de valor: una estrategia de eficiencia y productividad 


En las últimas dos décadas, América Latina ha sido víctima de lo que se puede catalogar como una “revolución productiva”, la cual ha liderado amplias reformas económicas encaminadas a expandir las fronteras comerciales, absorber inversión extranjera y posicionar a los países de esta región en el panorama internacional. Sin embargo, dichas reformas no han brindado resultados según lo esperado; las exportaciones, por ejemplo, no han resultado ser un motor de crecimiento económico sostenido ni de generación de empleos lo cual podría estar fuertemente asociado al bajo valor agregado de la oferta exportable nacional (Odonne y Padilla, 2014). Por lo anterior, y a raíz de la crisis de 2008, los gobiernos latinoamericanos han aumentado su presencia e intervención en el marco de políticas industriales con el fin de fundamentar planes eficientes e integrales de participación productiva y mejoramiento en la inserción e implementación de cadenas de valor, nacionales e internacionales, que permitan generar mayor valor agregado y obtener mayores beneficios económicos a partir de la participación activa en estas últimas. Estos planes, según Oddone y Padilla, permiten estudiar el papel de los servicios profesionales y de soporte en el aumento del valor agregado nacional y el fomento de la modernización tecnológica en las cadenas de valor agroindustriales, lo cual se evidenció a través del estudio de dichas cadenas en la evaluación de la producción agregada de camarón de cultivo y vegetales no tradicionales en el Salvador y la producción de maderas finas en Guatemala.

Para fundamentar la relación estructural entre valor agregado y producción nacional mencionada anteriormente, Nahuel Oddone y Ramón Padilla, desarrollaron una metodología compuesta por 6 pilares, la cual se sigue de siguiente manera; (1) Definición de metas y objetivos. Este pilar, en principio, busca determinar las restricciones y barreras críticas para aumentar el valor agregado y fortalecer las capacidades tecnológicas de cada país, con el fin de identificar las posibles mejoras a implementar, teniendo en cuenta la capacidad productiva de cada economía. (2) Selección de cadenas de valor. En segundo lugar, una vez determinadas las restricciones internas, es preciso determinar la cadena que más contribuye con el desarrollo y cumplimiento de lo establecido en la primera etapa. Esto implica, una estrecha relación entre metas, objetivos y cadenas de valor para que, dentro de una perspectiva microeconómica, se logren resultados positivos en cuanto a los niveles de empleo, exportación, participación de PYMES en los procesos productivos, entre otras cosas. (3) Realización del diagnóstico. Esta etapa resulta crítica a la hora de determinar los rasgos y características representativas de la cadena elegida en la etapa inmediatamente anterior. Esto se logra a través del desarrollo de un exhaustivo cuestionario, diseñado por los autores, basado en la información disponible o suministrada por fuentes oficiales con el fin de determinar la información existente sobre esta cadena. La información que resultada desconocida a posteriori, se determina en el país de selección a través de la presencia y el apoyo de los diferentes actores locales vinculados al proceso. Los resultados obtenidos en esta etapa, al igual que la evidencia empírica y el análisis que lo sustenta, es validado y evaluado por medio de la realización de mesas de diálogo llevadas a cabo el país de estudio. (4) Desarrollo e implementación de mejores prácticas. Este pilar permite superar las restricciones encontradas en la primera etapa, a través de la implementación de mejores prácticas internacionales que provean a los procesos productivos existentes de productividad y eficiencia para aminorar y, si se puede, eliminar las restricciones presentes en la economía. (5) Elaboración de estrategias. Este pilar concibe el desarrollo y la implementación de acciones microfundamentadas bajo un enfoque sistemático, es decir, en donde exista interconexión de los diferentes eslabones y etapas dentro de la cadena de valor. Una vez establecidas estas estrategias, se procede a la segunda mesa de diálogo, a partir de la cual, se definen las acciones conjuntas, público-privadas, con el fin de discutir y finalmente escoger las estrategias que resultan adecuadas para proceder con su implementación. (6) Lanzamiento. Como última instancia, se concibe la publicación oficial del proyecto por parte del gobierno en cuestión, a través de un evento mediático, en el cuál se informe a los ciudadanos sobre los compromisos y estrategias adquiridas para mejorar las condiciones internas asociadas a las mejores prácticas productivas. Dicho lanzamiento, viene acompañado de proyectos de supervisión y monitoreo constante acerca de la dinámica asociada al proceso de la buena inserción de estas cadenas en la economía.

Consecuente a lo anterior, se puede afirmar que el gobierno juega un papel importante en el fomento
tanto de la oferta como de la demanda de servicios profesionales y de soporte que buscan generar valor agregado en el proceso productivo nacional a través de la inclusión y participación activa de cadenas de valor nacionales e internacionales por parte de los países caso de estudio. Es así como; las organizaciones públicas y su buena gestión en incentivar y apoyar a las pequeñas y medianas empresas en la inclusión productiva; la prestación de asistencia técnica a productores nacionales y a otros eslabones de la cadena de valor por parte de los centros públicos de investigación y organismos públicos sectoriales; la generación y el desarrollo de iniciativas públicas dirigidas a financiar el acceso a servicios profesionales y de soporte para todos los actores de la cadena de valor; al igual que el desarrollo de sistemas públicos que resulten eficientes y productivos para la implementación de mejores prácticas internacionales a fin de favorecer la producción nacional disminuyendo las restricciones de “éxito productivo” existentes, resultan ser funciones claves para el buen desempeño de este tipo de proyectos en los países latinoamericanos.


Friday, September 20, 2013

Global Value Chains: Governance and Interventions

Opinion article by: Manuela Ramírez Cardenas (mramir67@eafit.edu.co)*
International Business and Political Sciences student at Universidad EAFIT, Colombia.

UNCTAD’s World Investment Report for 2013 highlights the importance of Global Value Chains as contributors for development, stating that they “have a direct economic impact on value added, jobs and income” (UNCTAD, 2013) as well as providing opportunities to build the productive capability of a country that would give it the chance for long term industrial upgrading. The WIR 2013 also highlights the risk in participating in GVC because countries, specially poorer developing countries, capture only a small share of the value created in the chain as they only participate on the low value added activities, like the supply of natural resources, and they risk remaining locked on those low value added activities without actually upgrading in the long term.
To avoid the risk of remaining on the lower part of the value chain it is important to implement policies that would enable GVC to actually work for development and the improvement of a country’s productive capability, however this is difficult due to the governance of the chain. According to John Humphrey & Hubert Schmitz governance “refers to the inter-firm relationships and institutional mechanisms through which nonmarket coordination of activities in the chain is achieved” (Humphrey & Schmitz, 2001), usually done by firms in developed countries, who are the ones that have the intangible competences– i.e. marketing, R&D, etc.- that are characterized by high barriers of entry and high economic returns that allow them to be located on a higher part of the value chain. Access to those intangible competences is tough due to those high barriers of entry that require investment, so developing countries usually remained locked in tangible activities which must follow the requirements set by the governors of the chain, that is, the developed countries’ firms.
The governors of the chain impose requirements that those on the lower part of the chain must meet in order to participate in it, and often developing countries are expected to comply with requirements that do not apply yet to their own domestic market, and this highlights the competitive challenges these countries face, with the possibility of an eventual exclusion in the participation of those markets, and makes it nearly impossible for those countries to implement actual policies that would eventually give them access to a higher value gain in the chain.
In my opinion, if GVC are to be successful tools for development, the governors of the GVC must implement value chain interventions focused on the support for development, not from an economic perspective but instead from a holistic viewpoint, by taking decisions that target the improvement of the quality of the lives of the different actors involved in the value chain and the reduction of poverty.
One of those value chain interventions that could have a positive impact in the reduction of poverty is related to the agricultural sector. There are studies that show that the growth generated by agriculture is more effective in reducing poverty that the growth generated in other sectors (Seville, Buxton, & Vorley, 2011), so it is paramount that developing countries that have a precarious agricultural sector, characterized by the poverty of the small-scale farmers, implement strategies to allow those small-scale farmers and producers to connect to value chains in formal markets to give them opportunities to actually overcome poverty, as it has been theorized that “linking smallholders with well-functioning local or global markets – ranging from local ‘street markets’ to formal global value chains – plays a critical part in long-term strategies to reduce rural poverty and hunger” (Seville, Buxton, & Vorley, 2011). However for countries like Colombia, the process of linking the small-scale farmers to global value chains is complicated, as the agricultural sector in the country has several structural challenges, ranging from lack of adequate infrastructure to lack of skills and training.

References: 

Humphrey, J., & Schmitz, H. (2001). Governance in Global Value Chains . Retrieved August 27, 2013, from Institute of development Studies: http://www.ids.ac.uk/files/dmfile/humphreyschmitz32.3.pdf 
Seville, D., Buxton, A., & Vorley, B. (2011). Under what conditions are value chains effective tools for pro-poor development?. Sustainable Food Lab & The International Institute for Environment and Development . International Institute for Environment and Development/Sustainable Food Lab . 
UNCTAD. (2013). World Investment Report 2013. UNCTAD. United Nations.

Thursday, September 5, 2013

El paro nacional y la sociedad civil: en búsqueda de alternativas de la economía colombiana

Por: Carolina Herrera Cano* (caroherca@gmail.com )
Estudiante de Negocios Internacionales. Universidad EAFIT, Colombia

La crisis de violencia vivida la semana pasada en el país a causa del paro agrario que permeó el resto de los sectores de la economía nacional es, para muchos, una verdadera reivindicación del papel de la sociedad civil en los sistemas democráticos; debido a las movilizaciones sociales que desató. No obstante, una vez que ha cesado una de las jornadas más violentas que ha vivido Colombia en los últimos años y de que los bloqueos viales y la tensión urbana han disminuido, la discusión sobre el desarrollo de la nación debe ir más allá del descontento generalizado hacia el poder ejecutivo.
Sería un error negar las consecuencias políticas que ha desencadenado esta situación que, combinada con las actuales discusiones de tintes internacionales (de territorio y de procesos de paz) que afronta el gobierno, crean un panorama político incierto; mas esta coyuntura suscita análisis más allá de la gestión presidencial. Para este caso, pone en evidencia la dificultad de afrontar los retos de la globalización y la liberalización de la economía sin la apropiada estructuración de las instituciones estatales. Por lo tanto, definir las estrategias a implementar ante el paro nacional, más que una labor de emergencia por parte del presidente, deberá ser un esfuerzo institucional hacia la apropiada inserción de la economía colombiana en un mundo interconectado.
Mucho se ha discutido sobre las ventajas y desventajas que trae consigo la globalización en términos económicos, pero el inminente aumento de acuerdos comerciales demuestra que son pocas las discusiones sobre pertenecer o no a las cadenas globales, puesto que han sido remplazadas por la identificación de las estrategias más adecuadas para posicionar los productos locales en los mercados internacionales. Es por esto que durante los últimos años, la política comercial colombiana se ha caracterizado por la atracción de inversión extranjera directa (IED) por parte de empresas transnacionales que, sin duda, han modificado la manera en que funcionan la industria, el empleo y el ingreso en el país.
Por supuesto el flujo de capital, la creación de empleo y, en menor medida, el acceso a conocimiento han beneficiado los indicadores macroeconómicos del país. No obstante, la disminución generalizada en los niveles de IED que ha sufrido la economía internacional luego de la crisis económica y financiera que comenzó en 2008 (UNCTAD, 2013), ponen en duda la efectividad de la estrategia de facilitar, mayormente, un rol pasivo (de atracción de capital) en las cadenas globales de valor. Muestra de ello es el descenso de 6,2% en la IED que presentó la Colombia, sobre todo la proveniente del sector de la minería y el petróleo[1] (Portafolio.com, 2013).
El reporte de inversión WIR 2013 (UNCTAD, 2013) se resalta cómo la IED puede representar una vía importante para los países en desarrollo hacia el acceso a las cadenas globales de valor y a su participación; en este sentido, la economía colombiana ha logrado satisfacer muchas de sus expectativas. Sin embargo, ante las deficiencias del mercado y del gobierno, que han aflorado ante el panorama del paro nacional, valdría la pena evaluar si existen medidas alternativas que, de igual manera, busquen favorecer el posicionamiento de la producción colombiana en el exterior, al tiempo que den respuesta a las problemáticas de desigualdad que presenta el camino hacia el desarrollo del país.
La UNCTAD (2010), en su comunicado sobre la inserción de las pequeñas y medianas empresas de los países en vías de desarrollo a las cadenas globales de valor, destaca el caso colombiano de la exportación de producciones audiovisuales hacia exigentes mercados en diferentes continentes. Este ejemplo demuestra las diferentes alternativas que puede tener la producción nacional para diversificar su portafolio y asumir nuevos roles en la economía mundial. A pesar de esto, es importante resaltar que este caso ha surgido gracias al apoyo que ha recibido esta industria por parte del gobierno (ventaja competitiva).
En un país donde las principales exportaciones se ubican en el sector primario, resulta bastante complejo direccionar las actividades económicas de manera repentina. Es por esto que, en escenarios tan complejos como el que deja el paro agrario, vale la pena cuestionar la estrategia pasiva de atracción de IED y evaluar opciones que respondan a las demandas internacionales. Se hace necesaria una visión a largo plazo que esté más allá de las decisiones del jefe de gobierno: urge en Colombia una política de Estado dirigida hacia el aprovechamiento de los recursos en aras de una posición verdaderamente activa, que promueva la creación de valor para los sectores productivos y su adecuada inserción en las cadenas globales.




[1] Sería interesante evaluar una posible causalidad entre este hecho y la desaceleración que ha tenido la industria colombiana en los últimos meses.


Referencias


Portafolio.com. (2013). Inversión extranjera llegó a US$8.750 millones en semestre. Disponible en: http://www.portafolio.co/economia/inversion-extranjera-colombia-primer-semestre [Septiembre 3 de 2013].
UNCTAD. (2013). World Invesment Report 2013.
UNCTAD. (2010). Integrating Developing Countries’ SMEs into Global Value Chains. United Nations: New York and Geneva.



Thursday, August 22, 2013

Inversión extranjera directa… hacia el desarrollo sostenible

Artículo de opinión por: Catalina Tamayo Posada (ctamayo8@eafit.edu.co)
Estudiante de Economía, Universidad EAFIT, Colombia.

La inversión extranjera directa (IED) es fuente importante de desarrollo y crecimiento económico tanto para los países individualmente considerados, como para sus respectivas regiones. Hoy en día es fundamental para los Estados, y para el mundo entero el desarrollo sostenible, entendido como  “Un proceso de cambio en el cual la explotación de los recursos, la dirección de las inversiones, la orientación del desarrollo tecnológico; y el cambio institucional están todos en armonía y aumentan el potencial de satisfacer las necesidades y aspiraciones humanas en el presente y en el futuro (UN Documents, 1987:43).Todas las decisiones y políticas que se implementan deberían ser en aras a unos mejores estándares tanto de calidad de vida como de crecimiento económico.
En el 2012, muchos países fomentaron políticas de liberalización y simplificación de trámites con el fin de incentivar la inversión. La liberalización y promoción es especialmente hacia el sector de los servicios, mientras que las políticas restrictivas han sido aplicadas, en su mayoría, en industrias estratégicas como las extractivas.
Sin embargo, como consecuencia de las recientes crisis económicas y financieras, las medidas de regulación estatal  fueron implementadas e intensificadas. Dichas medidas de regulación incluyen la creación de nuevas barreras de entrada a la inversión y el refuerzo de los procesos de selección, de manera que la IED favorezca la creación de nuevos empleos, ayude a mitigar la pobreza y a atacar problemas ambientales. También juegan un papel no menos relevante las barreras que fueron impuestas a las salidas de IED con el fin de proteger la base industrial nacional.
Internacionalmente el número de acuerdos bilaterales va en  continuo decrecimiento. Por el contrario, las políticas de inversión regionales tienen una tendencia al aumento. Los acuerdos regionales se han ido fortaleciendo e incrementando en el terreno internacional, sobretodo acuerdos de libre comercio con disposiciones en materia de inversión.

En busca del desarrollo sostenible, la UNCTAD (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo) ha establecido unos criterios para la creación de políticas de inversiones nacionales e internacionales. En estos criterios se mencionan aspectos de suma trascendencia como: la importancia de la coherencia de las políticas nacionales e internacionales, el tener en cuenta que el sector económico está en constante movimiento y que así mismo deben estarlo dichas políticas, la protección a la inversión y al inversionista y el papel fundamental de la comunidad internacional que debe procurar el desarrollo, en especial, de los países menos adelantados.

Referencias:

UN Documents (1987). Our Common Future, Chairman's Foreword. Recuperado el 21 de Agosto de 2013, de http://www.un-documents.net/ocf-cf.htm

Tuesday, August 20, 2013

Global Value Chains (GVCs): the path towards a global economy

Opinion article by: Nathalia Rios Ballesteros* (nriosba@eafit.edu.co
Economics student at Universidad EAFIT, Colombia.

Global capitalism has taken over the current economic field. Over the last two decades, terms such as ‘globalization’, ‘internationalization’ and  ‘international free trade’ have emerged and have jointly given rise to a new line of research and a new ‘form of trade’ which has increased greatly in importance nowadays: Global Value Chains (GVCs).  According to Gereffi (2003) a value chain is the range of activities –understood as a set of process that take place transnationally - involved in the design, production and marketing of a product before it is turn into a final good; it is ‘the functional integration and co-ordination of internationally dispersed activities’’ (Gereffi 1999: 41)
Within this broad framework; the growing integration of the global economy posed by the implementation of the GVCs in the various sectors of the economy, has provided the opportunity for substantial economic and income growth, creating and promoting significant opportunities for developing countries and regions as a way to potentially increase the rate and scope of industrial growth and the upgrading of their manufacturing and service activities as well as a way for addressing the poverty and inequality inherent to its internal situation.
However, at the same time, GVCs carry along not only positive but also negative attributes for these countries. As it was stated by the UNCTAD WIR for 2013, even though developing countries are increasingly becoming active participants of GVCs and thus gaining significant improvements in living standards and domestic value added in their exports - higher contribution to countries’ GDP- through it, it still remains a long way towards equity in contrast with developed economies. In this sense, as global trade grows, developed economies appear to increase import dependence for exports, allowing developing countries to add disproportionately to their domestic value; in a nutshell, innovation activities tend to attract higher incomes and continue to be concentrated in the developed countries.
In this context, it seems like the impact of GVCs on inequality is perhaps a complex and wide reality, but unraveling this ‘complexity’ is the key challenge for all developing economies in order to succeed in their path towards integral growth and economic development. What matters then, is how producers – whether firms, regions or countries – become active participants of the global economy and GVCs to narrow this disparity. Hence, there is a need to manage and control the mode of insertion into this ‘plural economy’, to ensure that incomes are not reduced or further transferred to developed countries. Thus, identifying the circumstances which enable developing countries to extend and transform their production capabilities into innovation capabilities along with profit maximization, acquisition of competitive and comparative advantage, reduction of reliance on developed countries to create own-domestic value added and the diversification and expansion of the range of production, which implies exploring other economic sector and fields, rather than sticking into the one that provides the least profit range: the primary sector, can become useful strategies to forge the way to a true global economy.


References: 

Gereffi, G., 1999, ‘International trade and industrial upgrading in the apparel commodity chain’, Journal of International Economics, Vol 48, No 1, pp 37-70.

Sunday, August 4, 2013

La falta de transparencia y la evasión de impuestos, un creciente problema para el sistema financiero mundial


Artículo de Opinión por: Juan Gonzalo Perez* (jperezg@eafit.edu.co)
* Estudiante de Negocios Internacionales, Universidad EAFIT, Medellín, Colombia.

El incremento en el uso de mecanismos de financiación en el extranjero ha comenzado a generar preocupación en el ámbito internacional. La evasión de impuestos por medio de Inversión Extranjera Directa (IED) es un fenómeno que según el World Investment Report 2013 (WIR 2013, Reporte Mundial de Inversiones de la UNCTAD 2013) se ha incrementado en el sistema financiero mundial y es un tema que debe ser atendido por entes internacionales.
Una de las modalidades más comunes son los Centros de Financiación en el Extranjero (OFCs por sus iniciales en inglés), de acuerdo con WIR 2013 es el flujo de capitales que se canalizan por entidades como OFCs equivale a un 6% de los flujos de capital a nivel global. Si bien este mecanismo es el más conocido y está regulado por algunas entidades internacionales, existe otra modalidad que cada año juega un papel más importante en el flujo de capitales extranjeros y hasta el momento carece de regulación internacional.  
Las Entidades para Propósitos Específicos (SPEs),  por sus siglas en inglés, permiten la flexibilidad a los inversionistas de adaptar estrategias con estructuras legales que cumplan con las necesidades específicas de los capitalistas. Con base en los últimos datos del WIR 2013, en el año 2012 esta modalidad significo un flujo de inversión que supero la suma de $600 billones de dólares, esta cifra representa siete veces el flujo de capital captado por medio de los Centros de Financiación en el Extranjero (OFCs).
Los flujos financieros que manejan ambos mecanismos de inversión podrían representar un avance importante en materia de desarrollo, no obstante, estas inversiones de capital, en la mayoría de los casos, se hacen en países en vía de desarrollo que carecen de políticas claras para el aprovechamiento de la inversión en programas que ayuden al desarrollo de estos países.
El gran incremento de flujos de capital en búsqueda de incentivos tributarios por fuera del país de origen y que se están canalizando por las entidades previamente mencionadas ya ha comenzado a llamar la atención de países y organismos internacionales. Según se exhibe en el informe presentado por la OCDE al G20 en Moscú, las reglas tributarias internacionales no han cambiado desde la creación de la liga de las naciones, en consecuencia,  las empresas transnacionales están aprovechando  esta situación para no pagar lo justo en materia de impuestos.
Para resumir, las nuevas tendencias en materia de inversión requieren  de un esfuerzo  multilateral que permita establecer medidas claras ante la falta de transparencia en las transferencias financieras internacionales y la evasión de impuestos. Por otra parte, el sistema tributario internacional debe ser reformado  puesto que todavía se usan regulaciones de hace cien años.  

Referencias

OECD (2013), Action Plan on Base Erosion and Profit ShiftingOECD Publishing. 
UNCTAD (2013).World Investment Report 2103. Ginebra y Nueva York: Naciones Unidas.




Thursday, August 1, 2013

Sobre las políticas que faciliten la sostenibilidad justa y la reciprocidad de los países

Artículo de opinión por: Nathalia Rios Ballesteros* (nriosba@eafit.edu.co)
*Estudiante de Economía y Negocios Internacionales, Universidad EAFIT, Medellín, Colombia.

¿Cómo generar políticas que permitan la sociabilidad justa, la asignación simétrica de ganancias y el fomento de la reciprocidad en las relaciones comerciales multilaterales de inversión -entre países-, sin caer en el estigma de “proteccionistas”?
Este es el gran reto que enfrentan, hoy en día,  muchas economías emergentes del sudeste asiático, África y  Latino América y el Caribe, que ven la Inversión Extranjera Directa (IED) como una posible solución a su condición de subdesarrollo, escasez de oportunidades y aparente rezago frente a los país del primer mundo. 
Sí bien, es cierto que la IED supone una fuente importante de desarrollo económico, tecnológico y en muchos casos social ―en tanto que contempla el crecimiento integral de la economía, el mejoramiento de las oportunidades de trabajo y las condiciones de vida de los habitantes de estos Estados―, los beneficios que esta genera no se acumulan automática, equitativa y simétricamente en los países, sectores y comunidades involucradas en dicha relación multilateral de inversión. Pues así como lo afirma teoría de la interdependencia compleja; los vínculos establecidos a partir de la IED son de ‘dependencia mutua’, es decir, donde los efectos de transacción en términos de costos son recíprocos, más no simétricos. Es así como los Estados deben alinearse y procurar escenarios multilaterales como espacios de equilibrio de poder y beneficio mutuo, a través de ‘estrategias de vinculación’ -alianzas, diálogos e interlocución entre países- para la construcción de una agenda plural con temas transnacionales y transgubernamentales, cuya incidencia política, económica y social, sea positiva e igualitariamente equitativa para todas las partes involucradas.


Tuesday, July 30, 2013

La inversión extranjera directa: Una visión desde una perspectiva de Ciencias Políticas

Artículo de Opinión por: David Ricardo Murcia* (dmurcias@gmail.com ). 
*Estudiante de Ciencias Políticas de la Universidad EAFIT, Colombia.

Los estudios sobre desarrollo intuyen múltiples vías de estudio, al menos tres evidentes: la política, la jurídica y la económica. Intentar un análisis que se desprenda de alguna de estas es, a lo sumo, inocuo, cuando no ingenuo. No obstante, cada estudio presenta tendencias hacia una u otra área debido a las preferencias del analista. En este breve escrito se tomará una preceptiva, si bien, en esencia política, nutrida de los aspectos económicos y jurídicos connaturales al tema a tratar: la inversión extranjera directa (IED ) según se expone en el primer capítulo del World Invesment Report 2013(WIR 2013, Reporte sobre las inversiones en el mundo 2013). Finalmente se desarrollarán algunas consideraciones interpretativas con base a lo allí sostenido por la UNCTAD.
Al hablar de inversión extranjera directa me refiero a toda inyección de capital de una empresa en territorio extranjero con fines de arraigo. Esto en primera instancia, elimina un campo conceptual del comercio internacional limitado a importaciones y exportaciones. Esto quiere decir que, si una empresa tiene un comercio activo con un país extranjero no está invirtiendo directamente en el extranjero. Aquí, la herramienta que permite el entendimiento es el adjetivo: directa. Una inversión resultante del comercio exterior no afecta prima facie la economía receptora (el país importador), sino de una manera tangencial o secundaria. Mientras que una inversión que constituya empresa en el extranjero, está directamente afectando al país receptor de variadas formas: ora en infraestructura, ora en creación de puestos de trabajo. Allí, lo directo intuye arraigo y este compromisos sociales, políticos y jurídicos; no sólo económicos.
En este escenario escueto de lo que constituye una inversión extranjera directa falta analizar el principio de móvil para la concreción de dicho fenómeno. Ante la pregunta por cómo una empresa busca invertir en un país que le es extraño, no es satisfactorio la mera volición de los dirigentes de la compañía como motor de la acción. Y, aunque las razones que expliquen el deseo de una empresa de invertir puedan ser inconmensurables, se dejan aprehender en dos casos simples: las empresas pueden ver un beneficio unilateral en expandirse a un nuevo país o un país puede seducir a las empresas para que inviertan y se radiquen en él. No obstante, a este punto la pregunta sigue aún en estado de necesidad ¿qué puede atraer o con qué se puede atraer este tipo de inversión?
La respuesta yace en el balance de ganancia sobre la inversión a realizar. Con esto pueden ser mejor entendidos los casos anterior mente expuestos: una empresa va a buscar la mejor combinación entre sistema de impuestos, costo de la mano de obra y estabilidad en la economía receptora. Así, las empresas podrán decidir en qué país les es más conveniente invertir y los países podrán diseñar su sistema político y jurídico para ofrecerse atractivos a la inversión extranjera directa.
En lo que hasta el momento se ha discursado, se puede comprender como dicho fenómeno afecta y ayuda al desarrollo de una nación. No obstante, para ello falta resolver una pregunta más ¿Por qué un país está interesado en la IED? Para explicarlo es práctico pensar en la situación de los países en vías de desarrollo. Una empresa que se radica en un país puede aumentar la productividad y la estabilidad económica de éste, pues la nación viene a contar con una fuente de capital que antes no tenía, lo cual le da nuevo y mayor brío, si se sigue la analogía, en su camino al desarrollo. No obstante, en este punto es donde entra a tomar peso el cálculo de la ganancia de empresa inversora. Si bien un país puede ofrecer el mejor arreglo de sistema de impuestos y costo de la mano de obra, la (in)estabilidad económica le puede hacer altamente peligroso para invertir.
El World Invesment Report 2013 avizora en este punto una ventaja actual para los países en transición y en vías de desarrollo, pues debido a la crisis económica mundial de 2008 en los Estados Unidos y en Europa se han vuelto un destino de inversión menos atractivo que los mercados de países en vías de desarrollo. En este sentido el capital ha buscado mercados más rentables, ergo estables, y es de conveniencia de los países en vías de desarrollo buscar la manera óptima para ofrecer a los inversores escenarios jurídicos amables, sin dejar de lado procesos de reinversión en la sociedad que lleven, no solo a la mejora de los indicadores económicos, sino a una mejor calidad de vida distribuida, constituyendo una verdadera vía al desarrollo.
Lo anterior, sin más explicaciones, puede a ser oído como un proceso casi automático de búsqueda de la ecuación perfecta. No obstante, el proceso que enuncio es de mucha mayor complejidad que el balance de una formula, pues, así, se ignora lo incuantificable del desarrollo: el contexto social y, a la vez, político en el cual dichas formulas tendrán que ser aplicadas. Además de un análisis del sistema jurídico (ambiental, laboral, de impuestos, etc.), es necesario, para ofrecer un balance real, la comprensión de la genealogía de la comunidad a afectar y como esta puede responder ante la inversión pretendida. Más allá del sistema político de papel, entender los entramados antiguos de corrupción y clientela existentes en la sociedad, pues como Chantal Mouffe (2003) o Guillermo O’Donnell (1997) han analizado, la sociedad en apariencia democrática de Latinoamérica intuye una esencia que Carro (1957) denominó entendimiento subjetivo del poder, que le lleva a tener lógicas no institucionalizadas, sino personalistas,  de desarrollo de la política.
Para finalizar este escrito, a pesar de dejar en punta una discusión tan importante como la aquí iniciada, no es suficiente con atender razones únicamente económicas y econométricas para permitir el aprovechamiento de este crecimiento de la inversión extranjera directa, indicado por la UNCTAD (2013), sino que, los países en vías de desarrollo deben tener un acercamiento más meditado a sus realidades políticas para crecer.

Referencias

Carro, A. (1957). Caudillismo AmericanoRevista de Estudios Políticos, 93, 139-163.
Mouffe, Chantal (2003) La paradoja democrática. Barcelona, Gedisa.O’Donnell, Guillermo (1997) “¿Democracia Delegativa?”, en: Contrapuntos: Ensayos Escogidos sobre Autoritarismo y Democratización. Buenos Aires, Paidós, pp.287-304.UNCTAD. (2013). WorldInvesment Report 2013. Ginebra y Nueva York: Naciones Unidas.