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Friday, July 26, 2019

Futuro sostenible para las empresas

Por: Manuela Gómez Valencia*
Observatorio en Comercio, Inversión y Desarrollo
Email: mgomezv7@eafit.edu.co 

La primera sesión de la sexta Cátedra sobre Pacto Global fue nombrada “Futuro sostenible para las empresas”. El contenido de la misma superó con creces la expectativa del título, puesto que a través de las intervenciones de Grupo BIOS, Grupo ISA, Grupo Sura, Grupo Éxito y Bancolombia, quedó claro que ya está más que superada la discusión sobre la pertinencia de la sostenibilidad para la vigencia de las organizaciones en el tiempo, gracias a que estas han comprendido que más allá de su supervivencia particular, lo que está en juego es el futuro de la humanidad.
En este sentido, frente a la evidencia recolectada por las universidades y las firmas de consultoría más importantes del mundo sobre la correlación positiva entre la adecuada gestión de los temas de sostenibilidad y el desempeño de las empresas, Olga Patricia Castaño Díaz, vicepresidenta de Estrategia de Grupo ISA, hizo énfasis en la urgencia de “transcender los resultados individuales para impactar retos globales”, con acciones que en lugar de ser entendidas como complemento de la estrategia, deben configurar la estrategia misma de las compañías decididas a perdurar en el largo plazo.
Esta necesidad de trascendencia se hizo también explícita en la ponencia de Pablo Montoya Dávila, jefe del Departamento de Sostenibilidad de Grupo Éxito, quien habló incluso de la importancia de “despersonificar” iniciativas que pueden nacer al interior de una organización alineadas con sus prioridades estratégicas, pero al responder a grandes retos país, ameritan la consolidación de alianzas y esfuerzos más allá de la propia compañía. Este es el caso del programa Gen Cero, a través del cual Grupo Éxito ha liderado con voz potente un llamado a la acción de entidades privadas y gubernamentales, frente a las cifras de desnutrición crónica que aún prevalecen en Colombia.
No se trata por su puesto de volver a la filantropía. Así lo clarificó María Mercedes Barrera Tobar, gerente de Responsabilidad Corporativa de Grupo Sura,al señalar la relación intrínseca entre la acción sostenible de los temas económicos, ambientales y sociales de una organización con la respectiva gestión de sus riesgos estratégicos. En este punto, vale la pena resaltar, que gran parte de esos riesgos, también pueden ser vistos como oportunidades tanto para el negocio, como para sus respectivos grupos de interés. Ejemplo de esto, es el caso presentado por María Adelaida Pérez Jaramillo, gerente de Relaciones Corporativas de Grupo Bios, quien relató cómo el compromiso de la compañía con la mitigación de sus impactos, permitió atenuar un problema percibido por las comunidades aledañas a los puntos de producción avícola, con el desarrollo interno de una tecnología especial, que además de permitir la continuidad de las operaciones del negocio, representó una solución para que esta actividad productiva siguiera impulsando el crecimiento económico y el fortalecimiento del campo de la región en cuestión.
Todo lo anterior, ratifica que la discusión alrededor de la sostenibilidad supera la preocupación por garantizar la permanencia futura de una empresa en específico. Se trata de “entender cómo desde el quehacer diario ayudamos a crecer a la sociedad de manera positiva”, tal como concluyó María del Mar Vélez Mejía, especialista de Sostenibilidad en Negocios Sostenibles de Bancolombia,quien señaló la “coherencia” como el principal reto de las organizaciones que buscan no solo perdurar, sino también convertirse en actores relevantes para el desarrollo local, nacional y global, en consonancia con el aforismo africano evocado por el rector de la Universidad EAFIT, Juan Luís Mejía Arango: “El mundo no es una herencia que nos dejaron nuestros padres, sino un préstamo que le debemos a nuestros hijos”.

Tuesday, April 2, 2019

Ayudas gubernamentales para el auto-empleo y la microempresa como la forma para emerger de la pobreza: ejemplos internacionales, cómo Medellín lo está haciendo bien y cómo podría mejorar

Artículo de opinion por: Maria Camila Vargas de la Hoz (email: mvarga24@eafit.edu.co)

El auto-empleo y la microempresa constituyen en Medellín alrededor del 33% del empleo de la ciudad. En el país, las cifras oscilan entre el 30-50% de la población empleada. Este tipo de iniciativas contribuyen a la dinamización de la economía, disminuyen la tasa de desempleo (aunque los empleos generados sean en su mayoría informales), y son motores de oportunidades para las generaciones dependientes de estos autoempleados, que se benefician de los ingresos generados por sus negocios ampliando sus posibilidades de éxito y de ascenso en la escalera social.
Los efectos positivos sobre las tasas de desempleo y la economía sumados a las presiones internacionales han motivado a los gobiernos a tomar iniciativas apoyando el auto-empleo y el emprendimiento, con miras hacia la formalización y la generación de valor.

Las iniciativas más populares para fortalecer el auto-empleo y el emprendimiento son:
  • Inversión de capital en fases de incubación y fortalecimiento
  • Programas gubernamentales de asesoría y consultoría a pequeños empresarios
  • Educación técnica y vocacional gratuita

Ejemplos internacionales:
Sudáfrica, la tercera economía del continente africano, a través de su sistema NFET (siglas en inglés para Educación y Capacitación No Formales), ha logrado fortalecer su fuerza productiva capacitada, promoviendo la formación de pequeñas empresas y auto-empleados.

Los programas de educación del sistema NFET integran habilidades técnicas con una base fuerte en administración; duran entre seis meses y un año, y se continúa el acompañamiento a los egresados con asesorías y talleres trimestrales para actualizar sus conocimientos y apoyar en la incubación de sus emprendimientos. Las instituciones que ofrecen programas NFET buscan también promover la colaboración entre los estudiantes: que si hay 100 personas estudiando para ser peluqueros, no se creen 100 peluquerías pequeñas y débiles, sino que se generen alianzas para la creación de empresas fuertes, sostenibles y diferenciadas.

Los cursos que se brindan con mayor frecuencia son tecnología para agricultura, cuidados para el adulto mayor, administración de empresas, computación y tecnologías de la información, diseño de modas y sastrería, peluquería y avicultura.

Celestine Mayombe, académica de la Universidad de Pretoria, afirma en su estudio del 2017 que los efectos positivos del acceso ampliado a la educación se ahogan en la incapacidad de los egresados para hacer la inversión inicial para sus emprendimientos, incluso cuando pueden invertir en un mínimo producto viable, esta inversión no es suficiente para garantizar el éxito, sostenibilidad y diferenciación del proyecto. Acceso a productos financieros adecuados, y estrategias de apoyo económico públicas y privadas son recomendables para no dañar el impulso que la educación otorga a las personas.

En Suecia, los Subsidios para el Desarrollo Empresarial Regional, entregados en el marco del Programa Sueco de Desarrollo Empresarial Regional, constituyen una ayuda gubernamental en la forma de bonos que permiten al tenedor elegir al proveedor de servicios de consultoría empresarialque requiera.

Los servicios de asesoría profesional por parte de una empresa privadatienden a ser de calidad superior y más personalizados que los servicios de asesoría personalizada brindados por entes gubernamentales, esto se debe a que las empresas privadas consiguen atraer con sus salarios a profesionales de mayor categoría, y a que siendo la consultoría la razón de ser de su negocio tienen la experiencia, herramientas, tiempo y disposición para brindar a sus clientes una atención integral y efectiva. Además, la consultoría provista por el estado no compite con ninguna otra empresa, por lo que no se ve motivada a brindar un servicio especializado, mientras que las consultorías privadas compiten por medio del éxito de sus clientes.

La doctora en economía Barbro Widersted de la Universidad de Umea, concluyó en su estudio del 2015 que las empresas que obtuvieron los bonos para consultoría y los usaron, tuvieron en promedio un crecimiento mayor que el de las empresas que no recibieron estas ayudas. Este crecimiento se debió a un mejor uso de sus factores de producción y a los efectos positivos de la consultoría en su eficiencia técnica.

Lecciones para Colombia


El 25 de septiembre del 2015, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció la educación adulta y la capacitación como un factor determinante en el logro de la Agenda de los Objetivos del Desarrollo Sostenible; recordemos el objetivo 4: “Garantizar una educación incluyente, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vidapara todos”.

Mayombe, la académica de Sud-África afirma que la educación no formal y los programas de capacitación y entrenamiento para adultos desempleadospueden ser efectivos en la creación de auto-empleos y el fortalecimiento de los mismos al convertirlos en micro-empresas que continúen su crecimiento.

Así, brindar oportunidades gratuitas a los adultos para educarse con calidad es especialmente importante en países donde la pobreza obliga a los niños y jóvenes a desertar de la educación primaria y secundaria.

El SENA y demás instituciones que ofrecen programas de educación incluyentes, así como los programas de la Alcaldía de Medellín como Formación para el Trabajo, pueden aprender del enfoque que la iniciativa Sudafricana hace hacia la cooperación, así como su formación en administración que es transversal a todos los programas educativos.

La integración de estas instituciones con otras que brinden apoyo en la financiación y el fortalecimiento de los emprendimientos (especialmente aquellos de alto impacto, innovadores, diferenciados, generadores de empleo y de valor agregado) es clave para disminución de la pobreza y para lograr un efecto integral en la comunidad.

Sin dejar de resaltar la labor de los entes gubernamentales y mixtos en Medellín, cabe invitar a estos programas a considerar el ejemplo sueco por lo menos de forma tangencial. Las asesorías brindadas por el estado y por organizaciones público-privadas, tienden a cometer errores de estandarización e implementan rígidos programas que obligan a potenciales empresas disruptivas a pasar por el mismo proceso de emprendimientos poco innovadores.

Lew Perren, profesor en la Escuela de Negocios Brighton (Inglaterra), identifica cuatro factores clave para el crecimiento de las micro-empresas:
  1. Motivación del dueño para crecer
  2. Experiencia en la gerencia del crecimiento, clave para ejecutar las estrategias necesarias para el crecimiento
  3. Acceso a factores productivos (capital, tecnología, talento humano)
  4. Demanda por los productos o servicios ofrecidos por el microempresario
Perren concluye en su artículo de 1999, que las micro-empresas necesitan iniciativas personalizadasque satisfagan sus necesidades reales, en lugar de iniciativas estandarizadas y burocráticas que resulten en pérdida de tiempo y de oportunidades.

Perren hace énfasis, en que las ayudas no deben ser demasiado prescriptivas, con el empresario siendo instruido en cómo el negocio debería ser llevado, ya que esto conlleva al riesgo de alienación del micro-empresario y a que el abordaje demasiado formal y estandarizado resulte en una falta de adaptación al contexto específico de la micro-empresa. Aún más importante, señala Perren, estas las ayudas paternalistas y prescriptivas no empoderan al dueño, sino que simplemente abordan los problemas puntuales, negando al micro-empresario oportunidades de aprendizaje y dejándolo dependiente de la ayuda de un externo.

Se hace evidente entonces la necesidad por entender mejor el contexto y las dinámicas del micro-empresario y auto-empleado colombiano, región a región, ciudad a ciudad, y empresario a empresario, para generar estrategias integrales y coherentes que ayuden a potenciar el crecimiento económico del país y el bienestar de sus ciudadanos.

 ¿Qué está haciendo Medellín? iniciativas de la última administración


La Alcaldía de Medellín a través de la Secretaría de Desarrollo Económico (SDE), ha desarrollado en los últimos años programas dirigidos a fortalecer las pequeñas empresas y a formar a los ciudadanos en habilidades relevantes para el mercado laboral. Algunos de estos programas son:
  • Los Centros de Desarrollo Económico Zonal, que acompañan con asesorías personalizadas, cursos, charlas y talleres a los emprendedores y empresarios en fases de incubación y pre-incubación. 
  • En alianza con la Cámara de Comercio, el programa “Medellín Ciudad Clúster”, que busca la colaboración entre diferentes empresas para la mejoría en la productividad y competitividad de sectores estratégicos de la ciudad (moda, salud, turismo de negocios, construcción, energías sostenibles y desarrollo digital)
  • El concurso Capital Semilla, que otorga financiación en fases tempranas del emprendimiento.
  • La Tienda Medellín: establecimiento móvil donde se comercian productos de emprendedores de la ciudad, ubicada en grandes eventos de la ciudad, eventos empresariales, internacionales y edificios de administración pública. 
  • Formación para el trabajo: programa que otorga becas para estudiar técnicas y tecnologías y que promueve el bilingüismo por medio de cursos gratuitos. 

Referencias

  • Departamento Administrativo Nacional de Estadística. (2018). Gran Encuesta Integrada de Hogares. 2018 [Database] 
  • Mayombe, C.  (2017) "Success stories on non-formal adult education and training for self-employment in micro-enterprises in South Africa", Education + Training, Vol. 59 Issue: 7/8, pp.871-887, https://doi-org.ezproxy.eafit.edu.co/10.1108/ET-08-2016-0130
  • Perren, L. (1999) "Factors in the growth of micro‐enterprises (Part 1): developing a framework", Journal of Small Business and Enterprise Development, Vol. 6 Issue: 4, pp.366-385, https://doi.org/10.1108/EUM0000000006691
  • Rona-Tas, A. & Sagi, M.  (2005), Entrepreneurship and Self-Employment in Transition Economies, in Lisa A. Keister (ed.) Entrepreneurship (Research in the Sociology of Work, Volume 15) Emerald Group Publishing Limited, pp.279 – 310
  • Widerstedt, B. & Månsson, J. (2015) "Can business counselling help SMEs grow? Evidence from the Swedish business development grant programme", Journal of Small Business and Enterprise Development, Vol. 22 Issue: 4, pp.652-665, https://doi-org.ezproxy.eafit.edu.co/10.1108/JSBED-06-2012-0073











Friday, March 22, 2019

En Colombia no todo va mal

Artículo de opinión por: Alejandro Camargo Jaramillo (Estudiante de Ingeniería Física y Finanzas; Universidad EAFIT, Colombia)

Desde que tengo memoria he escuchado a mis amigos, familiares, compañeros y hasta personas extrañas hablar de lo mal que va Colombia, y el alcance de todo lo que sentimos que no funciona. Lo más triste es que en parte tienen razón, este país deja muchas cosas que desear, especialmente a los ciudadanos que queremos que avance y pueda dejar atrás esos innumerables problemas con los que hemos convivido todas nuestras vidas. Sin embargo, siento que más que ir por mal camino, se trata de un pesimismo generalizado que con el que nos hemos acostumbrado a convivir. Existen unos cuantos ciudadanos educados que se quejan por quejarse de lo que ocurre aquí, porque sienten que no se toman las medidas que necesitamos, especialmente cuando se habla del cuidado y la preservación del medio ambiente o el desarrollo sostenible. Siempre se escuchan comentarios como “Acá no hay tiempo para eso” o “Acá nadie aprecia la riqueza natural que tenemos” o “Tenemos que aprenderle a otros países acerca del cuidado del medio ambiente” o incluso “Eso nadie lo vota porque no genera capital político”, cuando realmente hay evidencia que demuestra lo contrario. En general, creo que estos ciudadanos se alimentan de ignorancia, sentimiento y anécdotas, pues hablan de estos temas bajo una percepción personal que generalmente no está fundamentada en hechos sino en situaciones particulares que han vivido personalmente. Hablaré principalmente del sector eléctrico, pues es una de las industrias más relevantes de Colombia en cuanto a desarrollo económico, tecnológico, madurez y además es una de las industrias que tiene un gran impacto ambiental a nivel nacional.

El sector eléctrico colombiano ha cambiado en los últimos 3 años a un ritmo que no se veía desde las grandes reformas del 94 impulsadas por el racionamiento, luego de dos fenómenos del niño. La gran diferencia es que ahora no está cambiando por el riesgo de racionamiento, sino por la necesidad de modernización que trae las fuentes de energía renovables no convencionales. Sí, así es, Colombia le está apostando a la energía solar y eólica, y está modernizando el sector eléctrico para que pueda recibir estas tecnologías sin percances tanto para la operación como para los usuarios. El primer acto significante fue la promulgación de la Ley 1715 de 2014 que regula la integración de las renovables no convencionales al sector; sin embargo, no solamente se limita a esto, sino que también genera incentivos tributarios para la integración de estas fuentes de generación eléctrica. Estos incentivos son muy atractivos para el sector privado, pues disminuyen considerablemente el impuesto de renta de las empresas que inviertan en estos sistemas, también eliminan el IVA y cualquier arancel de importación sobre los equipos necesarios para la integración de renovables y da unos cuantos más incentivos tributarios que terminan de mejorar la propuesta para el sector privado. Debido a estas políticas de Estado, se empezaron a desarrollar los primeros grandes proyectos de generación de energía solar en Colombia, completamente financiados por el sector privado. Gracias a esta expansión inicial, fue claro para la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), ente encargado de regular la operación del sector eléctrico, que era necesario empezar a preparar las normas técnicas y legales para la integración de estas tecnologías, al igual que abrirles las puertas a los pequeños generadores con energía renovables a participar en el mercado de energía y transar sus excedentes. Además, es importante resaltar que luego de dos reformas tributarias recientes que se tramitaron sin mayor debate en el congreso, los incentivos tributarios de la ley 1715 de 2014 siguen vigentes y tienen muy pocos opositores en el ejecutivo y el legislativo.

Hoy, ya existe un marco regulatorio robusto para la integración de fuentes de energía renovables no convencionales a la matriz energética colombiana. Además, se están desarrollando proyectos de infraestructura previendo la expansión de las renovables no convencionales. Por ejemplo, en la Guajira se está construyendo una línea de transmisión de energía para transportar las grandes cantidades de energía, que allí se va a generar de forma limpia, al centro del país. Esta obra se diseñó estimando la oferta de generación que se originará en esta zona rica en recursos naturales renovables. Y algunos todavía piensan que aquí hacemos las cosas sin planear o que “Acá a nadie le importa cuidar el medio ambiente”. Otro hito importante que se logró recientemente fue la primera subasta de largo plazo para proyectos de generación de energía renovable. Este instrumento es fundamental para dar viabilidad a dichos proyectos pues sus márgenes son más bajos que de costumbre, por lo tanto, necesitan de la mayor seguridad financiera que brindan los contratos de largo plazo para lograr el cierre financiero. Aunque la subasta se declaró desierta, esta se repetirá, pues se presentaron 23 proyectos de generación y el problema que la llevó a declararse desierta se trataba más de un vicio de forma que de fondo, ya que el ente que la ejecutó no tenía experiencia previa en dichas subastas. Por último, cabe resaltar que en la última subasta del cargo por confiabilidad (otro instrumento de financiación y seguridad energética), quedaron adjudicados al menos cuatro proyectos de generación que usan fuentes de energía renovable no convencional y estos proyectos están en la obligación de ejecutarse. Es decir que, en los próximos años, al menos veremos entrar estos cuatro proyectos en operación. Sin embargo, existen muchas más propuestas de generación que están en busca de viabilidad financiera para comenzar su ejecución.

Mi objetivo no es elogiar, pues todavía falta mucho camino por recorrer. Más del 20% de la energía en Colombia se sigue generando al quemar combustibles fósiles y las hidroeléctricas no son una solución ideal desde lo ambiental. Sin embargo, claramente vamos por el camino correcto y lo estamos haciendo incluso mejor que aquellos países que tanto envidiamos, aquellos países que siempre mencionamos como lideres en la lucha contra el cambio climático o del desarrollo sostenible. Siempre que podamos analizar nuestra situación de forma objetiva, entender nuestras fortalezas y debilidades, podremos salir adelante como tantos colombianos lo hemos soñado.

Tuesday, February 26, 2019

El aporte de la industria Fintech en la inclusión financia dentro del marco de la economía naranja

Por: Karen Patricia Romaña Parra . Estudiante de Finanzas de la Universidad EAFIT. Miembro activa del Observatorio en Comercio, Inversión y Desarrollo.

Por medio del presente artículo, espero realizar una aproximación de forma introductoria a la innovación financiera conocida como industria Fintech y su impacto en la inclusión financiera ligado a su vez al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), analizado desde el marco de la economía naranja, modelo altamente promovido e impulsado por el actual gobierno colombiano. Espero en próximas ocasiones hacer referencia de forma más detallada de algunos elementos que se mencionarán en este artículo, con el propósito de ir construyendo una visión más concreta sobre la influencia e impacto de las Fintech en la economía latinoamericana y el bienestar social.

Es necesario hacer referencia al término “economía naranja”, que a pesar de haber surgido hace ya un tiempo, se ha popularizado ampliamente en los últimos años. Por medio de ésta se busca que el talento y las habilidades de las personas sean el motor de desarrollo en un país. Este término fue promovido y acuñado en la campaña electoral del actual presidente de Colombia, Iván Duque Márquez, quien además junto con el hoy director nacional de planeación Felipe Buitrago Restrepo, publicó en el año 2013, mientras hacía parte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el libro “La economía naranja: Una oportunidad Infinita”. De acuerdo con los autores la economía naranja es una gran oportunidad que no debe ser desperdiciada, debido a que “representa una riqueza enorme basada en el talento, la propiedad intelectual, la conectividad y por supuesto, la herencia de nuestra región” (Duque Marquéz & Buitrago Restrepo, 2013).Así pues, como era de esperarse, el actual gobierno ha dado gran relevancia a la promoción de la economía naranja dentro del Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022, donde se espera que la participación de las industrias creativas y culturales dentro del PIB (Producto Interno Bruto) pase de ser un 3.4% a representar el 7% para la siguiente década.

Dentro de los elementos que conforma la economía naranja se encuentran las Fintech, concepto definido como “la combinación de las palabras “financieros” y “tecnología” describiendo el uso de la tecnología para la prestación de productos y servicios financieros a los clientes” (Banco Central de Irlanda, 2016). Esta industria ha venido presentando un rápido crecimiento en América Latina, y de hecho, representa una disrupción financiera, pues las Fintech se salen del sistema tradicional ofreciendo alternativas para el ahorro y la financiación que pueden ser llevadas a cabo desde los dispositivos móviles y plataformas digitales.

Según un estudio realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la aceleradora de proyectos Finnovista (2018), se registra que en América Latina, el crecimiento de la industria Fintech se está presentando de forma exponencial, tal así que de 5 empresas creadas entre 2014-2016, 3 eran Fintech comprendiendo el 60,1%. Actualmente, Colombia se encuentra en el 3° lugar regional en relación al crecimiento de esta industria con una participación del 13%, detrás de países como Brasil (33%) y México (23%).

Las Fintech también representan un puente para potencializar la inclusión financiera. De acuerdo a la Federación Latinoamericana de Bancos (Fedelan), para el año 2017, Colombia se posicionaba en el 8° lugar en relación a la inclusión financiera en Latinoamérica destacándose a su vez por su dinámica de rápido crecimiento junto a países como Bolivia (Portafolio, 2017). Además, según el último informe presentado por la Superintendencia Financiera (2017) sobre la inclusión financiera, en el país las cifras arrojaron que el 80.1% de la población adulta tiene acceso a los productos financieros, donde el 68.6% de esta población usa activamente los servicios de ahorro y acceso a crédito. Esto representa un gran avance para el país en materia de inclusión financiera, siendo una oportunidad para el ecosistema Fintech y contribuyendo de esta manera a que el porcentaje de la población con acceso a los diferentes productos bancarios aumente considerablemente en los próximos años.

Esto será posible pues los nuevos emprendimientos para la prestación de servicios financieros y más específicamente las Fintech brindan canales de acceso como telefonía móvil e internet que reducen los altos costos de transacción para los agentes, ya que se caracterizan por el diseño de productos y servicios que se ajustan a las diferentes necesidades de la población con menores ingresos.

El aporte de las Fintech para el logro de una mayor inclusión financiera propiciará de acuerdo con el Banco Mundial el cumplimiento de algunos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, entre los que se mencionan:

1) Fin de la pobreza (1): Debido al uso de los servicios financieros que permite que tanto las personas como las empresas puedan planificarse, teniendo un acceso seguro y asequible para ahorra dinero, pagar cuentas y obtener préstamos. Esto podrá impulsar la creación de nuevas pequeñas empresas y con esto mayores empleos.

2) Acción por el clima (13): Las Fintech, junto con las diferentes innovaciones tecnológicas en materia financiera, permitirán la disminución de la huella de carbono en el planeta (Nordhaus, 2018)puesto que en su mayoría, las Fintech representan una inversión sostenible con un impacto significativo a largo plazo.

Para concluir, dentro de las ventajas que representan el crecimiento y fortalecimiento del ecosistema Fintech en el país y la región, se encuentra “la reducción de la brecha de financiamiento del sector productivo” (Keterrer, 2017)permitiendo la participación no sólo de la población urbana sino también la rural y generando una mayor paridad participativa de género. Por otro lado, Colombia aún enfrenta desafíos en materia económica que le exigen tener una respuesta rápida y acertada frente a los diversos choques internos y externos que se le presenten en el proceso de consolidación de estos nuevos emprendimientos digitales. De hecho, uno de los factores que toma más relevancia es la regulación por parte de las autoridades gubernamentales en Colombia, que propiciaría un marco favorable para la innovación y que logre un crecimiento sostenible en el tiempo.

Sin duda alguna, la consolidación de la industria Fintech representa un reto que exige un cambio de mentalidad por parte de los actores tanto públicos como privados. Este exige dejar de lado el reduccionismo ocasionado por la forma clásica y tradicional de hacer las cosas y acoger ideas vanguardistas que les permita avanzar y ajustarse a las nuevas tendencias mundiales.

Referencias:


  • BID, BID Invest, & Finnovista. (2018). Informe Fintech en América Latina 2018: Crecimiento y consolidación.
  • Duque Marquéz, I., & Buitrago Restrepo, F. (2013). La Economía Naranja: Una oportunidad infinita.Punto Aparte.
  • Keterrer, J. A. (9 de 7 de 2017). Dinero. Obtenido de https://www.dinero.com/inversionistas/articulo/que-son-las-fintech-y-por-que-estan-revolucionando-la-banca/249614
  • Nordhaus, W. D. (16 de 10 de 2018). BBVA. Obtenido de https://www.bbva.com/es/educacion-financiera-para-afrontar-el-cambio-climatico-y-los-retos-tecnologicos/
  • Portafolio. (20 de 11 de 2017). Portafolio. Obtenido de https://www.portafolio.co/economia/finanzas/colombia-uno-de-los-paises-que-mas-avanza-en-inclusion-financiera-511824
  • Superintencia Financiera de Colombia. (2017). Financial Inclusion Report .Bogotá.



Thursday, February 14, 2019

¿Por qué la corrupción limita el cumplimiento y el desarrollo de los Objetivos de desarrollo sostenible (ODS)?

Artículo de opinión por: Andrea Pérez Miranda
Estudiante de Administración de Negocios, Universidad EAFIT, Colombia


La definición de corrupción según Transparencia Internacional  consiste en “el abuso del poder encomendado para beneficio privado. Puede ser clasificado como gran corrupción, pequeña corrupción y corrupción política dependiendo de la cantidad de dinero perdido y del sector donde ocurre”. En otras palabras, la corrupción desgasta el tejido social y hace resonar en las personas el significado de confianza hacia las instituciones que los gobiernan y los líderes que ejercen el poder en cada país.

El 9 de diciembre se celebra el Día Internacional contra la Corrupción, impulsado por la Asamblea de Naciones Unidas.Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (2003), se calcula que en los países en desarrollo se pierde, debido a la corrupción, una cantidad de dinero diez veces mayor que la dedicada a la asistencia oficial para el desarrollo.Frente a lo mencionado anteriormente, se puede afirmar que cuando una sociedad está plagada con el fenómeno de la corrupción, el crecimiento económico probablemente se frene y la prosperidad se obstaculice. Así mismo, el éxito de la agenda 2030 y los ODS debe ser una contribución conjunta de sectores públicos y privados, además de las sociedades, que juegan un papel importante acompañado de instituciones académicas y diversos grupos de interés. Relacionando los ODS desde un punto de vista institucional, el objetivo 16 el cual promueve la creación de instituciones eficaces y el cual pretende que se disminuya la corrupción y el soborno en todas sus formas, debería ser la guía para desplegar los planes de acción para que cada país pueda cumplir con sus objetivos y metas proyectadas. Es inminente que la corrupción es una amenaza directa contra la inversión en dinero e infraestructura que se necesita para impulsar el desarrollo. De hecho, como lo dictan cifras del informe titulado La nueva economía climática, el cual tuvo lugar en la ciudad de Nueva York, se necesitará un crecimiento de la inversión en 90 billones de dólares para que entre 2015 y 2030, se logre un crecimiento económico sostenible (Visconti, 2014).

Se concluye que para combatir la corrupción principalmente se debe reconocerla y luego establecer procedimientos para limitar y sancionar los actos corruptos. Aun teniendo en cuenta que es un fenómeno que impacta igualmente en países desarrollados y aquellos en vía de desarrollo, los que más sufren sus consecuencias son los más vulnerables, en los que la falta de controles y transparencia dejan un mayor espacio a las actuaciones corruptas.

Referencias


Transparencia Internacional. (s.f.).¿Qué es Corrupción?. [online] Transparency.org. Available at: https://www.transparency.org/what-is-corruption [Accessed 30 Nov. 2018].
United Nations (2003). Día Internacional contra la Corrupción, 9 de diciembre. [online] Available at: http://www.un.org/es/events/anticorruptionday/ [Accessed 30 Nov. 2018].
Visconti, G. (2014). US$102,5 billones: la cifra que será necesario invertir para asegurar un crecimiento económico sostenible hasta 2030 - Sostenibilidad. [online] BID, Mejorando vidas. Available at: https://blogs.iadb.org/sostenibilidad/es/us1025-billones-la-cifra-que-sera-necesario-invertir-hasta-2030-para-asegurar-un-crecimiento-economico-sostenible/ [Accessed 13 Feb. 2019].



Sunday, January 20, 2019

Imagen de la Minería en Colombia

Columna de opinión por: Santiago Jurado Sossa 
Miembro del observatorio en Comercio Inversión y Desarrollo
Universidad EAFIT, Colombia

El Diccionario Minero Colombiano define la explotación ilegal de minerales cómo todo acto que sea realizado sin los documentos requeridos por la ley colombiana, como la licencia ambiental y/o el titulo minero. Es por medio de estos mismos que el gobierno colombiano controla a las empresas o a los mineros que ejercen dicha industria, ya que estos deben cumplir con ciertas demandas tributarias, debido a que, en Colombia, todo bien que se encuentre bajo el subsuelo nacional, pertenece al estado. El control no es fijado específicamente a los tributos, ya que por igual se controla el impacto que las empresas o las personas generan al medio ambiente cuando se busca los minerales, dado por la licencia ambiental. 

Es necesario tener en cuenta la importancia de la minería en Colombia. En general, dicho sector representa el primer ítem en aportes al PIB del país, además que la región es conocida por el aporte al resto de países de materias primas.

Por igual, la minería es un acto sumamente provechoso en términos monetarios, y es allí donde la minería criminal toma partido. La minería criminal engloba toda aquella minería que genera daños al medio ambiente y a las comunidades aledañas, normalmente usada por grupos criminales y al margen de la ley para financiar sus actos vandálicos.

Hacer dicha diferenciación es primordial, debido a que la minería siempre se ha visto afectada por diferentes tipos de prejuicios, casi siempre malos, fomentando la aversión de esta. Cuando se analiza un proyecto de minería, es obligatorio evaluar como afectará la comunidad aledaña, además de los recursos naturales y el medio ambiente. Se hace obligatorio aplicar al título minero y a la licencia medio ambiental, no obstante, las empresas y mineros que, antes de comenzar a regir dicho acto de licencias y licitaciones, ya se encontraban en medio de algún tipo de explotación, precisan la aplicación a las mismas contando con un tiempo máximo de plazo para aplicar los cambios. Sin embargo, dichos solicitantes cuentan con obstáculos. Javier Pérez, trabajador en calidad de contratista para el Ministerio de Minas de Colombia, nos acerca un poco a ellos. De acuerdo a Javier, el gobierno se toma un tiempo prudente para analizar cada proceso, y es así como la demora del análisis de la solicitud obliga a varias empresas mineras a parar sus actos debido o a recaer en el termino ilegal, aún incluso cumpliendo estrictamente los estándares dictados por la ley.

La minería no representa siempre un daño al medio ambiente. Es claro que genera un impacto, el cual debe de verse cubierto por los retornos a la sociedad, además de contar con un tiempo de explotación limitado para poder ser sostenible, para que la naturaleza, fauna y flora, aledaña, tenga tiempo en recuperar su perdida. Si comparamos el daño ejercido por otros tipos de industria, el de la minería es equiparable con la industria textil (Vera, 2018).

Se concluye que la mala imagen de la minería es a veces merecida, pero cuando se práctica como es debido, genera un bienestar mayor que eclipsa el impacto generado. Es casi obvio que al aplicar la minería se genera un daño al medio ambiente, el cual debe de ser recuperado, sin embargo, la existencia de otras industrias como la textil, con parecidos resultados en lo referente al daño al medio ambiente demuestra que la minería no es la única que debe fomentar la responsabilidad social.

Referencias


Pérez, Javier  (entrevistado en junio de 2018). Aclaraciones de la mineria en Colombia. (S. J. S., Entrevistador)

Vera, B. d. (8 de agosto de 2018). ¿Por qué la industria textil es la más contaminante después del sector petrolero?: El Espectador. Disponible en línea https://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/por-que-la-industria-textil-es-la-mas-contaminante-despues-del-sector-petrolero-articulo-805061